Luces apagas
apagada mi mirada
mirada errada
enfocada hacia la nada
Busca entre la noche
luz que le despierte
que no sean de coches
ni de ojos de serpiente
Busca entre los rincones
debajo de las losas
entre los renglones
de aquella vieja prosa
Mira hacia arriba
termina cabizbajo
el cuerpo le crítica
le cuesta trabajo
Mantenerse en pie
aguantando los placajes
como si fuera un baile
de gentes salvajes
No me desenvuelvo
entre palabras como balas
podrán dañar mi cuerpo
pero jamás dañar mi alma
Clavaré mis pupilas
ante la muerte
clavadas mis rodillas
y dominada mi mente
en ti, ultrajado
dicen, eres la clave
pues no me siento preparado
para tan largo viaje
no me siento capaz
de a la cara hablarte
si me pones trampas
y encima he de buscarte
No, jamás consentiré
que juegues conmigo
siempre viviré
me querré como un amigo
No, no te oiré
aunque estés por los bordillos
y sueltes en el aire
palabras con mil motivos
No, no me tocarás
ni volveré a ser servil
con tu piel escamada
de apariencia de reptil
No, no te oleré
jamás el mismo bucle
de acercarme para verte
y empujarme al azufre
Te dedico esta elegía
ahora estoy feliz
debí del Estigia
y pude olvidarme de ti
Pido y pido
y nadie me contesta
será que no sirvo
quizá me detesta
¿Será mi nariz
será mi cabello
será un desliz
será que la quiero?
No puedo aguantar
este estado de angustia
nada quiero soltar
por mis ojos acuosos
Quiero decirme a mi mismo
"tengo que ser fuerte,
no caigas en el abismo
esto es cuestión de suerte"
Porque aunque no quieras
entre miles de flores
con distintos aromas
entre miles de renglones
con cientos de formas
eres tu especial
eres tu quien me impulsa
con tu luz celestial
me sirves de musa,
Reflexión y arte
jueves, 29 de octubre de 2015
Preguntas
Sentir la necesidad
de decirte las palabras
que tengo guardadas
en lo profundo de mi alma
en el exterior de mi cuerpo
intentar expresarse
pero no saben hacerse
al exterior yermo
¿Tu me quieres,
me amas, me piensas
invado tu ser
invado tu cordura?
Preguntas que jamás
te diré a los ojos
siento miedo, terror
a tu boca en movimiento
No te miento, sinceridad
en forma de oraciones
donde verdades y emociones
se unen en realidad
No lo puedes ignorar
mi personalidad y mi trato
hacia tu persona
y en nuestros ratos
donde placer y lujuria
eran nuestros guías
y en lo más alto de la cima
hedonismo sin tapujos
Ahora la duda entra
como plebeyo ante monarca
con las rodillas clavadas
y la mandíbula tirita
¿Me amas, solo un poco?
¿Me miras, solo un poco?
¿Piensas en mi, solo un poco?
¿Porqué no me hablas, solo un poco?
Yo sí y lo hago a diario
durmiendo y sentado
leyendo y descansado
viviendo y muerto
Eres importante para mi
lo eres todo, un camino
por donde me encamino
hacia donde soy feliz
Hacia donde lo que
importa eres tu
donde no puedo cesar
mi pensamiento enfermo
Mi pensamiento continuo
hacia ti, tu o vos
si sí, bien, si no, mal
encontrarás mis tristes huesos
cuando tu quieras llegar.
de decirte las palabras
que tengo guardadas
en lo profundo de mi alma
en el exterior de mi cuerpo
intentar expresarse
pero no saben hacerse
al exterior yermo
¿Tu me quieres,
me amas, me piensas
invado tu ser
invado tu cordura?
Preguntas que jamás
te diré a los ojos
siento miedo, terror
a tu boca en movimiento
No te miento, sinceridad
en forma de oraciones
donde verdades y emociones
se unen en realidad
No lo puedes ignorar
mi personalidad y mi trato
hacia tu persona
y en nuestros ratos
donde placer y lujuria
eran nuestros guías
y en lo más alto de la cima
hedonismo sin tapujos
Ahora la duda entra
como plebeyo ante monarca
con las rodillas clavadas
y la mandíbula tirita
¿Me amas, solo un poco?
¿Me miras, solo un poco?
¿Piensas en mi, solo un poco?
¿Porqué no me hablas, solo un poco?
Yo sí y lo hago a diario
durmiendo y sentado
leyendo y descansado
viviendo y muerto
Eres importante para mi
lo eres todo, un camino
por donde me encamino
hacia donde soy feliz
Hacia donde lo que
importa eres tu
donde no puedo cesar
mi pensamiento enfermo
Mi pensamiento continuo
hacia ti, tu o vos
si sí, bien, si no, mal
encontrarás mis tristes huesos
cuando tu quieras llegar.
martes, 28 de abril de 2015
La noche
Y es en la fresca y
fría noche cuando me siento único, cuando realmente mi cuerpo no se
siente con la carga de aguantar las tempestades diarias y puede
reposar, tranquilo, durmiente y pensativo. Es cuando el único peso
que tiene que soportar son sus pensamientos.
Es en la noche
cuando los insectos paranormales del día, salen como embrujados de
sus oscuras guaridas a buscar algo que puedan llevarse a su reino; un
trozo de pan, un pedazo de fruta o meramente unos trozos de verde
hierba que puedan sustentar su pequeño y frágil cuerpo. La noche
ofrece el camuflaje que estos dignos seres necesitan para que los
gigantes vacíos no los arrasen como atroz ventolera.
Es en la noche
cuando las hadas y los lóbregos duendes se manifiestan en mil y un
colores diferentes, expresando su afán por el silencio, la
tranquilidad que proporcionan los árboles dormidos y el suelo
confortable y el amor que sienten por todo aquello que les deja vivir
en sus marginadas guaridas, aunque en la oscuridad.
Es en la noche
cuando me siento yo, cuando me siento un ánima libre que vaga por
las almas de los seres vivos taciturnos que, alimentados por la luz
lunar, se divierten libres por entre los campos o calles, sintiéndose los
amos del mundo, jefes de aquello que durante unas horas es suyo y que
cuando vuelve a aparecer magno astro, les devuelve a la cruda
realidad de su exclusión.
Es en la noche
cuando las tímidas estrellas aparecen, ofreciendo un concierto de
colores vivos que ofrecen la posibilidad de pensar más allá de lo
que te rodea, que allí arriba, donde revolotean esas vagas
estrellas y los hombres tenemos cesada la entrada, por miedo a que
les haremos, existe algo inimaginable y fríamente ignoramos.
Es en la noche
cuando me doy cuenta de que la gente que duerme por el día, también
duerme por la noche, de que la gente vacía, se rellena con humor por
la noche para expulsar su verborrea diaria con energía y entusiasmo.
Es en la noche
cuando mejor se puede observar al mundo. La ciudad húmeda ofrece una
imagen de arrolladora tranquilidad, mera apariencia, y todo el mundo
permanece en el irónico y contundente veneno del sueño, que
adormece tu acción y excita a tu pensamiento, sin dotar de la visión
realista de tu alrededor.
Es en la noche
cuando esbozo mi sonrisa sardónica y me siento solo. Solo por ser el
único que disfruta de grandioso manjar, el cual disfruto , y
puedo percatarme de los males que azotan a mi cuerpo; el estrés, el
amor, la rutina... en la noche no existe nada, existe la oscuridad y
la oscuridad a su vez lo es todo. En la noche se vive todo, con nada y ahí el problema es caer en la enfermedad del sueño...
Y es en la noche
cuando no tengo que dormir, si no que volar. Volar entre los mil y un
pensamientos que emergen de mi mente dormida y expulsan ruidosas
contradicciones que me obligan a debatirme entre el ser y no ser,
entre la existencia y la nada, entre la luz y la oscuridad, entre el
día y la noche...
lunes, 20 de abril de 2015
Caminando
A lo largo del camino que es la vida, te vas encontrando con personas que en cierta forma van a formar parte de ella, casi siempre temporal pocas veces permanentemente. Vas caminando y se van agregando, casi sin quererlo, y comparten contigo esa travesía que tantos como yo lo ven pedregoso y serpenteante, sin un final fijo, moviéndose siempre, provocando inseguridad. No hay que tenerle miedo ni a lo desconocido ni a los desconocidos. Es normal tropezar y lastimarte hasta el punto de no querer andar más, no te preocupes, yo también me tropecé y sin embargo sigo aquí y desde ese momento he aprendido más que lo que pudiera imaginar. Las personas te ayudan, te embriagan de experiencias, lo único que necesitas, a lo mejor ahora deniegas y te ríes sarcásticamente por la gran chorrada que acabo de decir, pero jamás niegues lo que te ofrecen con su corazón, en serio.
Cuando vayas solo, en la fresca y nítida oscuridad de la noche, recordarás aquello que te dijo ese desconocido sobre la maldad, que no está en el mundo, si no en las personas. Cuando llueva y el agua golpé tu faz, y la sesgue como un mero trozo de madera y no tengas nada para cubrirte, en tu memoria brotará esa conversación con la chica que te animó a disfrutar de la frescura del agua, del contacto con la naturaleza y de esa sensación que te hace sentir bien cuando no haces nada. Acuérdate de esas personas que pasaron por tu vida, que como hormigas, pasaron tímidas e hicieron una colmena en tu corazón, llenándolo de sensaciones nuevas, pero no por ello malas. No te olvides de aquellas que te despojaron de tu honor, que te humillaron y te dejaron tirado en una cuneta cual cadáver, solo ellas fueron las capaces de hacerte abrir los ojos sobre la realidad del mundo, que hay gente que da asco pero que la vida es una maravilla. No te esfuerces en vano por aquél que no da su interior a los demás, el exterior se da día a día, el rico material de dentro se cotiza más que cualquier cartera llena o del lujoso coche que aparca el hastiado oficinista en frente de tu casa. Dalo todo, cuando creas que tienes que darlo todo o te arrepentirás. Te puedo asegurar que el arrepentimiento es el peor de los remordimientos, te agujerea y te taladra en tu armadura de madera hasta que toca algo duro y cuando lo toca, solo puedes dejar que termine su trabajo, “grave es el peso de la propia conciencia” decían ya nuestros antepasados griegos.
Te ánimo a que mires al frente, no mires atrás, no hay nada que merezca la pena observar sobretodo cuando lo has vivido en tus carnes, lo que importa es lo que queda por hacer, por lograr, por conseguir. No mires nunca hacia abajo. A menudo, cuando ando sin rumbo por las laberínticas calles de la gran ciudad, observo a la gente como mira nerviosa al suelo ¿Habrá perdido algo? Suelo preguntarme ¿Buscan acaso algo? Tristemente no, miran abajo porque el peso sobre su espalda les impide mirar a los cielos, a los edificios, les impide poder volar como una vez lo hicieron, se resignan y prefieren soñar pragmáticamente sobre el número de baldosas que hay en la calle de ahí a su casa. Por suerte soy de las pocas personas que prefieren mirar hacia arriba, y sí, más de una vez me he tropezado, pero prefiero caerme 30 veces antes de que mi ilusión y mis alas se vean cortadas irremediablemente por un señor con corbata o por una asamblea de personas, sin corazón, pero con cabeza. Porque ahora el valor de las cosas se mide, se conoce, se pluraliza, se comparte, se comercia... Craso error amigos, eso no es valor, al menos como yo lo entiendo, eso es cotización, y una tiene que ver con lo que se refiere a ti y otra con lo que se refiere a la sociedad. En un mundo de locos, en un camino sin sentido, lo único que puedes hacer es cerrar los ojos, sentir el viento y dejar que meza tus cabellos arbitrariamente, eso es realmente sentir el valor de las cosas... entonces... ¿te apuntas?
viernes, 13 de marzo de 2015
El Arte
El artista es creador de belleza.
Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte.
El crítico es quien puede traducir de manera distinta o con nuevos materiales su impresión de la belleza. La forma más elevada de la crítica, y también la más rastrera, es una modalidad de autobiografía.
Quienes descubren significados ruines en cosas hermosas están corrompidos sin ser elegantes, lo que es un defecto. Quienes encuentran significados bellos en cosas hermosas son espíritus cultivados. Para ellos hay esperanza.
Son los elegidos, y en su caso las cosas hermosas sólo significan belleza.
No existen libros morales o inmorales.
Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.
La aversión del siglo por el realismo es la rabia de Calibán al verse la cara en el espejo.
La aversión del siglo por el romanticismo es la rabia de Calibán al no verse la cara en un espejo.
La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista, pero la moralidad del arte consiste en hacer un uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Incluso las cosas que son verdad se pueden probar.
El artista no tiene preferencias morales. Una preferencia moral en un artista es un imperdonable amaneramiento de estilo.
Ningún artista es morboso. El artista está capacitado para expresarlo todo.
Pensamiento y lenguaje son, para el artista, instrumentos de su arte.
El vicio y la virtud son materiales del artista. Desde el punto de vista de la forma, el modelo de todas las artes es el arte del músico. Desde el punto de vista del sentimiento, el modelo es el talento del actor.
Todo arte es a la vez superficie y símbolo.
Quienes van más alla de la superficie, se exponen a las consecuencias.
Quienes penetran en el símbolo se exponen a las consecuencias.
Lo que en realidad refleja el arte es al espectador y no la vida.
La diversidad de opiniones sobre una obra de arte muestra que esa obra es nueva, compleja y que está viva. Cuando los críticos disienten, el artista está de acuerdo consigo mismo.
A un hombre le podemos perdonar que haga algo útil siempre que no lo admire. La única excusa para hacer una cosa inútil es admirarla infinitamente.
Todo arte es completamente inútil
-Oscar Wilde-
viernes, 14 de noviembre de 2014
Melancolía
Melancolía ¿Qué eres tú?
un día de brillo, otro de betún
mi mente descifrarte quería
pero tu cuerpo difuso me impedía
Melancolía ¿Cómo lo haces?
Esa habilidad tuya, que me deshace,
derrite e inútil convierte
y tranforma en zigzagueante serpiente
Melancolía ¿Porqué haces daño?
da igual 10 meses que 10 años
vienes imponente, del pasado al presente
sin discernir entre las gentes
solo para clavar el recuerdo hiriente
Melancolía ¿Estabas tu ahí?
cuando la luz por salir
encerrada, como un monstruo
entre mis ojos y rostro
aclamaba vivir
¡No te quiero, vete de mi cabeza!
¡Haces que mi mente se convenza
de recuerdos ya ocultos y olvidados
¿Porqué los enciendes, si estaban apagados?
¿Tienes un fin, algún objetivo
para las cosas que haces, algún motivo?
Alabas a mis enemigos
escupes a mis amigos
y después ¿venir quieres conmigo?
Eres malvada, un pérfido ser
atacas a la espalda, sin ver
te alimentas de mi miedo, de mi odio
y agotado estoy, de semejante expolio.
un día de brillo, otro de betún
mi mente descifrarte quería
pero tu cuerpo difuso me impedía
Melancolía ¿Cómo lo haces?
Esa habilidad tuya, que me deshace,
derrite e inútil convierte
y tranforma en zigzagueante serpiente
Melancolía ¿Porqué haces daño?
da igual 10 meses que 10 años
vienes imponente, del pasado al presente
sin discernir entre las gentes
solo para clavar el recuerdo hiriente
Melancolía ¿Estabas tu ahí?
cuando la luz por salir
encerrada, como un monstruo
entre mis ojos y rostro
aclamaba vivir
¡No te quiero, vete de mi cabeza!
¡Haces que mi mente se convenza
de recuerdos ya ocultos y olvidados
¿Porqué los enciendes, si estaban apagados?
¿Tienes un fin, algún objetivo
para las cosas que haces, algún motivo?
Alabas a mis enemigos
escupes a mis amigos
y después ¿venir quieres conmigo?
Eres malvada, un pérfido ser
atacas a la espalda, sin ver
te alimentas de mi miedo, de mi odio
y agotado estoy, de semejante expolio.
lunes, 3 de noviembre de 2014
La Cascada y el Hombre.
Caía con ligereza el agua de la cascada. Era un sonido agradable, constante, sumiso... Penetraba con soltura en tu interior y misteriosamente tu cuerpo, como conectado, se enlazaba con la fluidez de la cascada... Un sonido constante, tranquilizador... Nada más quieres que permanecer al lado de la cascada, sintiendo como sus aguas se deslizan desde la altura con premura, pero sin prisa, con inquietud, pero tranquilidad, para desembocar con su familia...Al lado, había una persona. No importa como fuere, lo importante es que estaba contemplando el sonido del río. Tan tranquilizador y a su vez ignorado. Tan fijo y a su vez tan olvidado... El hombre llevaba ahí largas horas, con las rodillas cruzadas y los ojos clavados en la cascada. No quería salir de ahí ¿qué mejor sitio que estar escuchando ese incesante y tranquilizador sonido? La cascada siempre agradecía compañía, normalmente los animales y humanos pasaban de largo y se aprovechaban de sus aguas, pero este humano se había quedado fijo, observando y eso le agradó enormemente a la solitaria cascada. A las pocas horas, como despertado, el hombre se levantó y se fue, sin despedirse. La cascada pensó que era como todos los humanos, mentirosos e incapaz de sentir nada, así que no le dio la menor importancia.Al día siguiente, el humano volvió a aparecer. ¿Cómo era posible? ¿Se había equivocado la cascada? De nuevo, se sentó donde la anterior vez y se volvió a sumir en un estado de tranquilidad, observando a la cascada en todo momento. La cascada, no quiso perturbar la paz del hombre, así que le observó también y le agradeció, con una suave brisa, que estuviera allí con ella. El hombre ni se inmutó, pero una leve sonrisa que brotó de su boca le pareció suficiente a la cascada. Al cabo de unas horas, el humano, satisfecho, se levantó y se fue, tal y como sucedió el día anterior. La cascada se preguntó si lo volvería a ver. Era inusual que un humano se sentase a oirla, nadie la quería. Llevaba ahí desde hacia siglos pero jamás se habían sentado con ella, jamás la habían tocado y mucho menos hablar con ella. Este acto “humano” le hizo gratamente feliz y satisfecha “quizás no todos los humanos sean iguales” pensó con una sonrisita para ella.Al amanecer del día siguiente, un par de horas antes de lo habitual, volvió ese misterioso hombre, pero esta vez con una mochila. La cascada al verlo, se puso muy feliz y los pájaros de en derredor empezaron a piar alegremente, animados por las chicharras y demás insectos. “¿Habré encontrado por fin a mi media naranja? Pensó. La cascada estaba decidida a actuar. Jamás en ningún otro momento se había sentido de esa forma ¿Será que estoy enamorada? Pensaba con frecuencia. Enseguida esos pensamientos se inundaban en la constante y monótona soledad que le acosaban desde su existencia. “No, nadie puede querer a una cascada”. Pero no podía dejar que se marchase una oportunidad como esa ¿“Y si él me quiere también? La cascada, armándose de valor, pronunció unas tímidas y agudas palabras. Derrepente el humano se levantó de un salto y miró a su alrededor, diciendo:-¡¿Quién anda ahí?!- Se le notaba asustado ¿quién iba a estar en tan apartado lugar? La cascada sin saber que hacer, volvió a repetir el sonido. La impresión del hombre fue la misma. Giró sobre mismo varias veces y su respiración aumentaba gradualmente. El sol reflectaba en su calva, haciéndose ver diminutas pero múltiples gotitas de sudor.- ¡¡¿Quién anda ahí?!! - Esta vez lo repitió más alto y con más miedo. No era un sonido peculiar. El hombre conocía los sonidos del bosque y ese sonido no lo había oído nunca. Era como oir una melancólica canción infantil, unida con un invisible hedor a tranquilidad, algo inexplicable. La cascada no había “pronunciado” bien, estaba nerviosa y no sabía como desenvolverse en esa situación. Con mucho valor, dijo:-Hola buen hombre, soy la cascada- De pronto el hombre, miró la cascada y marchó corriendo a toda velocidad, dejándose la mochila...La cascada pronto se puso triste. Las aguas discurrían con menos fluidez, las piedras caían golpeando al lago con violencia y los pájaros nada podía hacer para animar a su vieja amiga. Se sentía engañada. Jamás había confiado en nadie y por una vez que lo había hecho, no había tenido buenos resultados. Ahora, lentamente, se volvía a hacer a la idea de la soledad. “¡Qué tonta soy! Siempre he estado sola ¿porqué alguien habría de estar conmigo? Solo hago ruido y encima mi caída no es tan bonita ni tan grande como otras... No valgo para nada...Pasaron los días y la cascada seguía en su depresión. Hacía días que los pájaros la habían dejado por mal humor y eso solo hacía más que acrecentar su decrépito estado de ánimo. Entre los arbolillos del fondo, vislumbró, sorprendida, una superficie reluciente que destacaba entre las despobladas hayas... ¡Es el humano! La cascada se vió sumida derrepente en un subidón de adrenalina, poco típico en las cascadas. Estaba feliz -¿Querrá hablar conmigo? ¿Y si solo lo asusté? ¿Me querrá?. Los pensamientos se mezclaban y chocaban entre sí. No se esperaba en absoluto tal situación y solo el agua y la felicidad fluían por ella.El humano, lentamente, se iba acercando. Lo hacía de modo lento, pero seguro. La cascada olía el miedo, estaba asustado. No es normal que las cascadas hablen, creo pensó, quizás ahora no se asuste.-Hola humano, lo siento por lo del otro día, no era mi intención asustarte. Pronunció claramente la cascada. El humano pasó de miedo a sorpresa. Quizás pensara que fue una imaginación y quería comprobar de nuevo lo que pasó. Pensase lo que pensase, la cascada estaba hablando y el tenía que responder.-Hola cascada... - El humano respondió secamente, no sabía que decir. Jamás había hablado con una cascada y se le hacía extraño.-Me ha hecho muy feliz que vinieras a verme, me siento muy sola aquí... Tu compañía me alegra durante todo el día y el otro día me puse muy triste al asustarte... Se notaba el sentimiento de las palabras. El humano se sentía confuso ¿qué hago? Pensaría ¿qué digo?- Perdóname tu a mi. Me fui de malas maneras y lo siento por haberte hecho sentir mal, no era mi intención.- No te preocupes, me haces muy feliz, solo quiero que estés conmigo. - La cascada no sabía como expresar su felicidad ¿se quedaría para siempre con ella?- Cla... cla... claro... - Expresó difícilmente el humano. Acto seguido se sentó donde era habitual y se sumergió en sus pensamientos. La cascada, le ayudó a sumergirse entonando un canto armónico, ayudado con el fluir de las aguas...Pronto la cascada y el humano formaron una relación de amistad. El humano iba diariamente a la misma hora, mientras la cascada le esperaba con entusiasmo. Le regaló varios peces de colores para que vivieran en sus aguas y plantó un par de magníficas plantas al rededor del lago para adornarlo. Os imaginareis la simple e infantil emoción de la cascada. Jamás se había sentido tan feliz y ya soñaba con pasar el resto de su vida con el humano. Se sentía “enamorada”. La cascada le dejaba bañarse en sus aguas, hablaba con el de sus cosas y pronto, la amistad se convirtió en una especie de “relación seria”. El humano iba diariamente y se quedaba más rato, se solía quedar a dormir y plantó cerca un huerto para en un futuro instalarse ahí en un futuro. Todo marchaba perfectamente.Pasaron los años y el amor entre estos dos seres no hizo más que aumentar. La cascada se vio sumida a una conexión más fuerte que las palabras, se podría decir que estaban conectados de cierta manera. Cuando él no estaba, ella lloraba y sus aguas cambiaban de un color azul puro a un color verdoso y marrón. Los peces se veían obligados a irse un poco más al río para sobrevivir y las plantas sufrían sus achaques con dignidad. A su vez, el humano se instaló justo arriba de la cascada. Pronto se conectó con la cascada... con la naturaleza. Podía sentir el fluir de sus aguas, podía sentir el viento, los pájaros se le posaban y piaban con alegría. Era todo perfecto. Pero nada es para siempre...Un día de lluvia, el humano, como de costumbre, se acostó en su cabaña para hacerse en su roída cacerola de metal algún desconocido condimento, arriba de la cascada, como habitualmente hacía... La lluvia era más fuerte de lo normal. Los truenos golpeaban en el cielo con violencia y los vientos arrastraban masas de hojas, seccionando todo lo que se encontrase a su paso. La cascada estaba tranquila. Ella sabía que mientras el humano estubiera con ella, nada pasaría. Habrían pasado dos horas, cuando un iracundo rayo golpeó sobre la superficie de la cascada. Ésta se despertó enseguida, confusa por lo sucedido y preguntó al hombre si se encontraba bien. No hubo respuesta... La cascada, un poco más nerviosa, le volvió a preguntar... solo se oía el violento viento... Pronto observó como una especie de piedra caía sobre su lago. Era más deforme que una piedra normal, un poco más larga y estilizada, pero de un horrible y asqueroso color negro. La cascada se sintió ofendida por tal acto y la apartó de su lago. Pero al cogerla, se dio cuenta de que no era una piedra, tal y como ella pensaba, si no que era algo mucho más importante...Hace años ya que de la cascada no brotan esos frescos y abundantes chorros que antaño la caracterizaban. En su lugar, ahora hay un acantilado, seco, pedregoso y lleno de repugnantes y oscuros animales. Ya no volvió a ser como antes. Pues cuando se muere una parte de ti, ya nada vuelve a ser lo mismo.
PD: Me faltan corregir unas cuantas faltas ortográficas, pero lo haré cuando tenga tiempo.
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